Un departamento diseñado para habitar la calma.
Desde la iluminación hasta cada objeto decorativo, se pensó para crear una atmósfera funcional, cálida y coherente con el estilo de vida de sus usuarios.
El resultado, un espacio con identidad, diseñado para vivirse y disfrutarse en compañía.
Este proyecto no solo consistió en intervenir interiores, sino en articular un espacio ya existente mediante iluminación, mobiliario y styling. Cada decisión se pensó para potenciar la atmósfera, optimizar su uso y mantener su funcionalidad.
Características del proyecto:
Se desarrolló un plan integral de interiorismo, abarcando áreas interiores y exteriores.
El mobiliario se diseñó y fabricó a medida para optimizar proporciones y escala, evitando piezas genéricas que interrumpieran la fluidez del espacio.
La iluminación fue diseñada para balancear luz natural y artificial, para poder tener diferentes atmósferas en base al gusto del usuario y resaltar materiales.
Atmósfera:
La paleta responde a una búsqueda de ligereza visual y durabilidad.
Se utilizaron maderas claras y piedras en tonos neutros por su capacidad de reflejar luz y aportar calidez, junto con fibras naturales y textiles suaves que absorben sonido y añaden confort.
La estética Japandi se interpreta aquí desde un ángulo funcional, priorizando proporción, textura y comportamiento de los materiales con el paso del tiempo.
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